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De repente, Mike levantó la mano haciendo que la caballería se detuviera de golpe.
 
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“¿Qué ocurre, Mayor?” pregunto Lynne algo preocupada. Él no dijo nada como continuó mirando la oscuridad, al igual que sus compañeros, Setsuna y los cadetes para saber que se acercaba. Setsuna espero cualquier tipo de amenaza que se presentará delante hasta que vio un brillo de antorcha flotando en la oscuridad, que luego fue acompañado por otros 4 por detrás. Los 7 se quedaron parados, mientras escuchaban los sonidos de las pisadas de caballo donde venían las fogatas. Setsuna notó una figura con forma de mujer montada a caballo, y esta era acompañada por otros 3 jinetes.
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“¿Qué ocurre, Mayor?” pregunto Lynne algo preocupada. Él no dijo nada como continuó mirando la oscuridad, al igual que sus compañeros, Setsuna y los cadetes para saber que se acercaba. Setsuna espero cualquier tipo de amenaza que se presentará delante hasta que vio un brillo de antorcha flotando en la oscuridad, que luego fue acompañado por otros 4 por detrás. Los 7 se quedaron parados, mientras escuchaban los sonidos de las pisadas de caballo donde venían las fogatas. Pronto apareció una figura con forma de mujer montada a caballo, y esta era acompañada por otros 3 jinetes.
   
La mujer tenía el cabello corto y rubio con el uniforme militar del Cuerpo de Exploración, su compañero, un hombre, también llevaba uniforme, y los 2 últimos eran chicas jóvenes de entre 15 y 16 años; una rubia y otra con pecas.
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La mujer tenía el cabello corto y liviano, peinado en un corte corto con flequillo, que se separó ligeramente hacia el lado derecho. Su acompañante, un hombre, también era un soldado con el pelo corto que parecía apuntar hacia la parte posterior de su cabeza. Por ultimo, sus 2 acompañantes son 2 chicas jóvenes de entre 15 y 16 años. Una con el cabello rubio y la otra con pecas.
   
 
“¡Mayor Zacharias!” exclamó la mujer sorprendida al ver a Mike.
 
“¡Mayor Zacharias!” exclamó la mujer sorprendida al ver a Mike.
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“¡Has vuelto!” dijo el compañero de la mujer igualmente sorprendido.
 
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“Nanaba, Henning, me alegro de que vosotros también estéis bien.” dijo Mike en asentimiento al ver a sus otros subordinados. “¿Habéis localizado el agujero?”
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“Nanaba, Henning, me alegro de que vosotros también esteis bien.” dijo Mike en asentimiento al ver a sus otros subordinados. “¿Habéis localizado el agujero?”
   
 
De repente, la chica rubia, Nanaba, se tensó y miró con desconcierto a Mike. “¿Es que vosotros tampoco lo habéis encontrado?”
 
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"De seguro que fue construido desde la era antes de los muros, y desde entonces a estado abandonado puede que durante un siglo." dijo Henning. "Pero parece que hasta ahora vivía gente desde hace poco, aunque supongo que se trataban de ladrones o bandidos."
 
"De seguro que fue construido desde la era antes de los muros, y desde entonces a estado abandonado puede que durante un siglo." dijo Henning. "Pero parece que hasta ahora vivía gente desde hace poco, aunque supongo que se trataban de ladrones o bandidos."
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"De cualquier forma es muy extraño que haya un castillo tan cerca del muro." dijo Nanaba de nuevo. "En el cartel de entrada ponía "ruinas del castillo Utgard"." fue un momento de inspiración que se fijo en el nuevo (Setsuna) y sabía que no pertenecía a Sección 104. "¿Quien es ese?"
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Ella y los 2 oficiales (incluyendo Mike) se fijaron ahora en el chico sentado entre Reiner (a la izquierda) y Conny (a la derecha) y también quisieron saber sobre este enigmático chico. Lynne fue quien les dio la respuesta.
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"Verán, cuando llegamos a Ragako, el pueblo de Conny, nos encontramos con ese chico solo. Él se llama Manfred Rommel de 21 años y dice que venía de Trost." explico Lynne como Nanaba y Henning escucharon atentamente y se quedaron en la parte que dijo de donde venía.
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"¿De Trost?" preguntó Henning.
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"Sí, dijo que vino a caballo él solo para visitar unos parientes por el sur, y aunque cueste creerlo, no se topo con ningún titán por los alrededores hasta llegar a Ragako. Él llego poco antes de que llegáramos y la verdad es que nos sorprendió de que no le haya ocurrido nada."
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"¿De verdad llego tan lejos con el área infestada de titanes?" preguntó Nanaba sin poder creer que este joven civil hubiera una increíble acción.
   
 
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Revisión de 17:41 30 jun 2019

Este es el cuarto capitulo de Un héroe de otro universo.

Sinopsis

A Setsuna no se había esperado haber montado un caballo con facilidad a pesar de haber sido su primera vez. Sin embargo era casi parecido a un camello que solía montar en su antigua patria Krugis. Dejando esos pensamientos a un lado, él no podía dejar de estar preocupado por la actual situación de hoy. Habían pasado varios minutos desde que Setsuna había decidido acompañar a esta gente a caballo para averiguar dónde estaba la brecha por donde entraron los titanes, y con cada tiempo que pasaba, podía sentir como se alejaba del Exia.

A pesar de haber eliminado a un buen número de esos monstruos en su Gundam, eso no significaba que dejarán de venir más hasta el punto de convertir esta zona en inaccesible y no poder buscarlo. Aún confiaba en que el sistema teledirigido por Tieria haga que su Gundam vaya a su dirección cuando se presente la ocasión.

Todavía tenía que ocultar su identidad frente a estos soldados para no provocar confusión y saber dónde estaba la brecha.

Setsuna volteó su cabeza hacia la derecha para ver al chico rapado, Conny, con la cabeza gacha mientras montaba, con la mirada perdida en el ambiente, encerrado en sus propios pensamientos. Él entendía su situación respecto cuando vio a su pueblo devastado y sus habitantes incluyendo su familia en paralelo desconocido. A pesar de los ánimos que trataron hacer sus compañeros para hacerle creer que era probable que su familia haya escapado de alguna manera, todavía habían incógnitas sin resolver como el hecho de que todos los caballos estén en sus respectivos establos y que no dejará ninguno, y sobretodo el extraño titán que estaba atrapado boca abajo en el techo de la casa de Conny.

Aquí había algo que no funcionaba bien…

De repente, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escuchó un extraño ruido en el aire y también fue escuchado por el resto quienes desaceleraron sus respectivos caballos. Todos pudieron ver entre los árboles cercanos como surgía una extraña línea de humo de color verde con pinta de ser una bengala.

“¡Una granada verde!” gritó Lynne al verla.

“¿Será uno de los nuestros?” se preguntó Gelgar.

Setsuna y los cadetes también observaron el humo verde aún emergiendo entre las copas y se preguntaron quién podría ser.

Sin pensarlo, los soldados fueron los primeros en reanudar la marcha hacia la fuente de la señal y eran seguidos por el resto. En menos de un minuto llegaron al lugar, y vieron a un soldado en solitario de pie mirándolos con pinta de estar esperando. Los soldados fueron los primeros en reconocerlo.

“¡Mayor Zacharius!”

Mike Zacharius les devolvió la mirada a sus subordinados y se acercó a ellos.

“¡Me alegro de que estés bien!” exclamó Lynne con alivió mientras él y su compañero se detuvieron frente a él.

“Ya os dije que el Mayor es un tipo muy duro de roer como el capitán Levi.” comentó Gelgar con orgullo. Los cadetes también se quedaron sorprendidos al ver a su comandante convida a pesar del infierno sufrido con los titanes. En cambio, Setsuna pronto lo identifica como aquel hombre que luchó en solitario contra aquellos titanes.

“Yo también me alegro de que estéis bien.” dijo Mike con un tono apagado. “¿Dónde están Nanaba y los demás?”

“El escuadrón de Nanaba partió hacia el oeste y ya debería estar lejos.” informó Lynne a su superior, ganando un asentimiento de cabeza de este.

“¿Habéis encontrado algo?” preguntó tras una pausa.

“No demasiado. Hemos avisado a las aldeas del este de la amenaza y luego partimos al sur, a la aldea de este chico.” explicó Gelgar mientras indicaba a Conny. “Pero todo estaba destruido y no hemos encontrado nada, excepto a este chico.” dijo señalando a Setsuna. “Este chico se llama Manfred Rommel, y dice que viene de Trost y acababa de venir aquí a caballo para visitar unos parientes, y lo más extraño que cuando cruzaba por esta región, no se había percatado de la presencia de los titanes.”

Mike observó a Setsuna analizando la información dada mientras este hacía lo mismo. El silencio no duró demasiado cuando volvió a escuchar a Lynne a hablar. “Por cierto, ¿dónde está su caballo y tú equipo de maniobras?”

Los demás también se habían percatado de la falta del caballo y el equipo del Mayor que eran vitales para cualquier soldado si quisieran sobrevivir aquí. Mike no dijo nada mientras mantenía una extraña mirada tensa preocupando a los demás por su actitud.

“...lo he perdido.” respondió tras una pausa. Esto causó sorpresa a los demás al oír eso y no podían creer lo que había dicho.

“¿¡Qué lo has perdido!? ¿¡Cómo!?” pregunto Lynne con incredulidad.

“Hablaremos de eso más tarde.” respondió Mike ignorando la pregunta mientras se acercaba al caballo de atrás sin que nadie lo montará. “¿Puedo montarme en él?”

“¿Eh? S-sí, claro.” respondió Lynne tras un tartamudeó. Mike se acercó más al caballo y se subió sobre su lomo sin problemas.

“¿De seguro que estás bien?” pregunto Gelgar sin dejar de mirar a Mike con preocupación.

“Ya te dije que hablaremos de eso más tarde. Lo primero es encontrar a los demás y regresar.” respondió Mike antes de poner en marcha su caballo y pronto es seguido por los demás, con cada uno preguntando mentalmente qué fue lo que le ocurrió. En cambio, Setsuna sabía que de seguro que tenía que ver cuándo presenció al Exia combatiendo contra los titanes.

Varias horas después

Con el amparo de la noche, todo se volvió oscuro y la vista le fue muy difícil para los aventureros, quienes en este mismo momento aún estaban cabalgando pero de forma sigilosa por un sendero iluminado con las antorchas de cada uno como guía en la oscuridad. Setsuna vigilaba su espacio en señal para cualquier amenaza que les abalanzará por delante. Naturalmente no le temía a la oscuridad de la noche, pero no podía evitar estar inquieto a saber que era probable que los titanes podían aparecer en medio de la oscuridad. Él trató de no dejarse llevar al recordar que Tieria le había dicho que los titanes son menos activos en la oscuridad.

Se preguntaba si los demás tendrían esos mismos pensamientos pero lo estuvieran ocultando al igual que él, pero luego rechazó esos pensamientos a saber que este no era el momento. Tenía que seguir adelante.

De repente, Mike levantó la mano haciendo que la caballería se detuviera de golpe.

“¿Qué ocurre, Mayor?” pregunto Lynne algo preocupada. Él no dijo nada como continuó mirando la oscuridad, al igual que sus compañeros, Setsuna y los cadetes para saber que se acercaba. Setsuna espero cualquier tipo de amenaza que se presentará delante hasta que vio un brillo de antorcha flotando en la oscuridad, que luego fue acompañado por otros 4 por detrás. Los 7 se quedaron parados, mientras escuchaban los sonidos de las pisadas de caballo donde venían las fogatas. Pronto apareció una figura con forma de mujer montada a caballo, y esta era acompañada por otros 3 jinetes.

La mujer tenía el cabello corto y liviano, peinado en un corte corto con flequillo, que se separó ligeramente hacia el lado derecho. Su acompañante, un hombre, también era un soldado con el pelo corto que parecía apuntar hacia la parte posterior de su cabeza. Por ultimo, sus 2 acompañantes son 2 chicas jóvenes de entre 15 y 16 años. Una con el cabello rubio y la otra con pecas.

“¡Mayor Zacharias!” exclamó la mujer sorprendida al ver a Mike.

“¡Has vuelto!” dijo el compañero de la mujer igualmente sorprendido.

“Nanaba, Henning, me alegro de que vosotros también esteis bien.” dijo Mike en asentimiento al ver a sus otros subordinados. “¿Habéis localizado el agujero?”

De repente, la chica rubia, Nanaba, se tensó y miró con desconcierto a Mike. “¿Es que vosotros tampoco lo habéis encontrado?”

Ahora era el turno del Mayor y su equipo mirar con perplejidad al escuchar la noticia.

“No hemos encontrado nada en el sector oeste.”

Tal desconcierto provocó un intenso ambiente de silencio entre Setsuna, los cadetes y oficiales al saber que no habían encontrado nada que podía haber permitido entrar a los titanes al interior, y eso que no saben dónde están ahora.

Setsuna mantuvo una expresión rígida tratando de pensar que estaba pasando.

"¿Lo habremos pasado por alto?" preguntó Llyne rompiendo el silencio.

"Imposible." responde Henning. "El daño es lo bastante grande como para que pasen titanes."

Fue entonces que Gelgar se volvió hacia Mike para preguntar cuál serán sus nuevas órdenes. "¿Volvemos para comprobarlo?"

Todos también fijaron sus miradas en su superior para que les diera una respuesta. El Mayor aún estaba en silencio reflexionando sobre lo que a pasando.

"Mayor…" dijo Banana preocupada.

"No." dijo Mike de repente. "A estas horas sería imposible volver a investigar. Debemos de regresar al cuartel lo antes posible e informar de esto al comandante."

"Pero el cuartel aún está lejos." protesto Nanaba al ver la imposibilidad de llegar al cuartel en estas condiciones. "No creo que-

Ella no pudo terminar la frase cuando de repente su cuerpo fue bañado por el foco natural de la luna, y todos miraron al cielo para ver como las nubes se apartaron, dejando pasar la luna llena iluminando todo el campo.

Todos quedaron fascinados por el esplendor de la luz plateada de la luna. En cambio, Setsuna no sabía si esto era señal de buen augurio. Si bien, él sabía que los titanes son menos activos en las noches, pero con las cosas que estaban pasando sin resolver, era mejor estar alerta.

"Mirad eso." dijo Gelgar llamando la atención del resto como señalaba a la derecha. Todos se fijaron hacia la derecha donde divisaron encima de una colina a varios metros, un castillo en ruinas con 2 torres que aún se alzaban, salgo que una era menor que la otra.

Todos miraron con curiosidad a la extraña edificación que se alzaba sobre la colina, ya que nunca habían visto la existencia de la misma, y era muy raro de verlo aquí.

"¿Qué crees que es?" preguntó Llyne como la primera en romper el silencio.

"Parece un castillo en ruinas."

"No recuerdo haber visto algo así. ¿Desde cuándo está eso hay?" preguntó medio confusa Llyne.

Setsuna podía sentir la confusión que energía de los soldados y cadetes por igual como trataban de explicar sobre estas extrañas ruinas del que no tienen conocimiento. Sabía que no podía obtener respuestas debido a que nadie sabe algo acerca de esto, pero tal vez se podría utilizar como refugio para pasar la noche ahí, aunque eso sería decisión de los soldados.

Con eso, el Meister decidió esperar a la respuesta del superior. Qué no tardó demasiado.

"No podemos quedarnos demasiado tiempo aquí arriesgando nos en ir al cuartel." dijo Mike dando instrucciones. "No tenemos más remedio que quedarnos allí hasta el amanecer. ¡Así que en marcha!"

Con esa orden, todos (excepto Setsuna) miraron confusos pero luego asintieron al ver que no tenían salida y no tuvieron más remedio que buscar refugio hasta mañana para ir al cuartel e informar al comandante.

Castillo abandonado

Los sonidos de las pisadas de caballos se hicieron más fuerte, como la caballería llegaron a su destino, a las puertas del castillo, donde todos miraron que la estructura era muy antigua como si fuera edificado en los tiempos de la Edad Media y abandonado hace varios siglos. La base estaba casi derrumbada dejando tras de sí pocos muros como si hubiera sufrido un asedio por una guerra pero las 2 torres aún seguían en pie.

"El edificio está en ruinas, pero nos servirá para descansar durante la noche." dijo Gelgar como veía las estructuras destruidas. Setsuna también observó esto y parecía estar de acuerdo con el soldado al ver que este castillo había sufrido tiempos peores hasta dejarlo hasta las últimas, y eso le preocupaba un poco en caso de un posible ataque de titanes.

Pronto encontraron un establo donde dejaron los caballos dentro, y mientras Setsuna se bajaba del suyo, una chica del grupo contrario noto la presencia del "chico nuevo" y no podía evitar contener su curiosidad.

"Oye, Reiner, ¿quien es ese chico? no recuerdo haberlo visto antes." preguntó una chica del otro grupo quien tenía una estatura alta de tez trigueña, con pecas en las mejillas y de cabellera castaña, la cual está atada a una cola de caballo.

"Es un chico que encontramos casualmente en el pueblo de Conny." responde Reiner mientras miraba al chico amarrando al caballo en una columna. "Por lo que sabemos se llama Manfred Rommel, y dice que vino aquí a caballo desde Trost."

"¿Vino desde Trost?" preguntó la otra cadete que vino con el otro grupo siendo una chica delgada, tez blanca y baja estatura con el cabello largo y rubio. Sus ojos son grandes y sus irises son de tono aguamarina.

"Sí, dijo que quería visitar unos parientes aquí pero se extravió y llegó casualmente hasta Rangako poco antes de que nosotros llegáramos."

"¿Dices que ese chico atravesó este lugar infestado de titanes él sólo?" preguntó la chica alta con una sonrisa poco burlona. "Hay que tener valor."

"No se habrá hecho daño, ¿verdad?" preguntó la chica rubia con preocupación.

"Aparentemente no." respondió el chico rubio. "Milagrosamente no se encontró con ningún titán."

"¿De veras?" preguntó la chica con pecas con sorpresa fingida. "Eso sí que es extraño…"

Antes de que pudiera decir algo más, Mike llamó la atención de todos para que se fijarán en él.

"Atención todos, a partir de ahora pasaremos la noche dentro de esas torres y buscaremos algo de comer."

Todos asintieron y entraron a dentro por la puerta de la base, que se notaba que estaba muy bien atrancada pero se las arreglaron para abrirla a la fuerza. Ya dentro, empezaron a inspeccionar el recinto, estando muy vacío con muy pocas provisiones y apenas iluminada por la luz de las antorchas. Siguieron explorando el lugar hasta el último centímetro y luego juntaron las antorchas en un conjunto de madera para formar una buena fogata para calentar el lugar y todos se sentaron a su alrededor.

"Sinceramente no esperaba que existiera un lugar como este." comentó Nanaba después de beber una taza de café.

"De seguro que fue construido desde la era antes de los muros, y desde entonces a estado abandonado puede que durante un siglo." dijo Henning. "Pero parece que hasta ahora vivía gente desde hace poco, aunque supongo que se trataban de ladrones o bandidos."

"De cualquier forma es muy extraño que haya un castillo tan cerca del muro." dijo Nanaba de nuevo. "En el cartel de entrada ponía "ruinas del castillo Utgard"." fue un momento de inspiración que se fijo en el nuevo (Setsuna) y sabía que no pertenecía a Sección 104. "¿Quien es ese?"

Ella y los 2 oficiales (incluyendo Mike) se fijaron ahora en el chico sentado entre Reiner (a la izquierda) y Conny (a la derecha) y también quisieron saber sobre este enigmático chico. Lynne fue quien les dio la respuesta.

"Verán, cuando llegamos a Ragako, el pueblo de Conny, nos encontramos con ese chico solo. Él se llama Manfred Rommel de 21 años y dice que venía de Trost." explico Lynne como Nanaba y Henning escucharon atentamente y se quedaron en la parte que dijo de donde venía.

"¿De Trost?" preguntó Henning.

"Sí, dijo que vino a caballo él solo para visitar unos parientes por el sur, y aunque cueste creerlo, no se topo con ningún titán por los alrededores hasta llegar a Ragako. Él llego poco antes de que llegáramos y la verdad es que nos sorprendió de que no le haya ocurrido nada."

"¿De verdad llego tan lejos con el área infestada de titanes?" preguntó Nanaba sin poder creer que este joven civil hubiera una increíble acción.

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